El Gobierno defendió en Diputados su reforma del Impuesto a las Ganancias

Luego de dos semanas convulsionadas y del acuerdo alcanzado con la oposición para hacer caer la sesión especial del jueves pasado, el Gobierno comenzó la defensa de su proyecto de reforma del Impuesto a las Ganancias en la Cámara de Diputados con la presentación del ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, y el titular de la AFIP, Alberto Abad, en la comisión de Presupuesto.

Durante su alocución, Prat-Gay resaltó que Ganancias “alcanza a los más afortunados” y no anticipó posibles cambios: “Dada la restricción fiscal, es el mayor esfuerzo que podemos hacer”.

También opinó que es un impuesto que “alcanza a los más afortunados” que son “el 8% de los empleados en relación de dependencia, el porcentaje que más ingresos tiene”.

“A todos nos gustaría bajar impuestos, pero sepamos que la consecuencia es bajar recursos para las políticas sociales”, insinuó Prat-Gay, e insistió: “Detrás de cada rebaja impositiva está la baja de recursos con la que el Estado pretende llegar a los que más lo necesitan”.

Asimismo, aclaró que “más allá del reclamo de buena parte de la sociedad”, el mínimo no imponible de la Argentina “es muy alto comparado con otros países de la región”.

En principio el jueves se dictaría el dictamen favorable y el proyecto llegará al recinto la semana que viene. Previamente, el oficialismo negocia cambios con la oposición, teniendo como eje el proyecto que presentó Sergio Massa.

La iniciativa oficial prevé una suba del mínimo no imponible al 15% y alícuotas que van del 5% al 35%. Así, un soltero sin hijos tributaría desde los 21.712 pesos netos, y un casado con dos hijos menores, desde los 25.231 pesos.

Entre las modificaciones que podría aceptar Cambiemos está avalar una suba en el mínimo no imponible de 25%, la mitad de lo que propone el Frente Renovador.

La Casa Rosada propuso, además, pasar del 9% al 5% la retención más baja. Y a un 2% para los que tributen por primera vez. Hay voces en el Congreso que creen que la ley puede ser aún más beneficiosa para los bolsillos, pero para ello proponen nuevas fuentes de financiamiento.

Por ejemplo, Massa impulsa nuevos impuestos a la actividad minera, al juego, a la renta financiera y a las operaciones con dólar futuro. El Gobierno hasta ahora se ha mostrado reticente a avanzar sobre esos sectores, sobre todo la minería, donde aplicó una drástica reducción de retenciones.