¿Cómo deben dormir los bebés?

Alertan sobre las medidas clave para evitar la muerte inesperada del lactante.
El 41 por ciento de los bebés que fallece desde el mes de vida al año muere en su casa, inesperadamente. La mayoría de las muertes se produce en época invernal, a causa de infecciones respiratorias. Otro dato se repite: muchos mueren por asfixia o aplastamiento porque duermen con sus papás o con sus hermanos.
Con el objetivo de prevenir esta clase de muertes, el ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires distribuye en salas sanitarias y hospitales públicos las medicaciones para las infecciones respiratorias agudas bajas (IRAB): bronquiolitis, bronquitis y neumonías.
“Este año, además de asistir y entregar medicación gratuita para tratar a los bebés con bronquiolitis y otras infecciones, vamos a insistir con dos recomendaciones: que los papás duerman en la misma habitación con su bebé pero nunca en la misma cama y que lo acuesten boca arriba”, advirtió el ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia.
Los expertos en maternidad e infancia del Ministerio explicaron que, si a la obstrucción nasal y bronquial que provocan las IRAB se suman cama compartida, humo de tabaco en la casa del bebé y frazadas muy pesadas, las posibilidades de que ocurra la temida “muerte inesperada del lactante” aumentan significativamente.
POSTURA IDEAL
Incluso, las investigaciones de la Academia Americana de Pediatría analizaron varios años el fenómeno de las muertes inesperadas y concluyeron que “poner al bebé boca arriba para dormir es 20 veces más seguro que dejarlo boca abajo”. Tampoco recomiendan dejarlo de costado porque resulta una posición demasiado inestable.
Asimismo, la Academia Americana de Pediatría asegura que la posición boca arriba “no predispone a la aspiración de un vómito, como se solía creer. Al contrario, la posición boca abajo favorece la reinhalación del propio aire espirado (dióxido de carbono) y el sobrecalentamiento corporal; además entorpece los mecanismos de defensa del niño para liberar la vía aérea”, precisó Estela Grad, referente del Subprograma de IRAB en la Provincia.
Preocupada por las muertes inesperadas de bebés en los domicilios, el equipo que conduce Grad realizó una encuesta a 70 familias del Conurbano donde habían ocurrido este tipo fatalidad. De ese sondeo se desprende que en el 51 por ciento de los casos el bebé dormía en la misma cama con los padres o con hermanos, que el 60 por ciento acostaba al chico de costado o boca abajo y que el 80 por ciento de las muertes ocurría los fines de semana (entre el viernes y el domingo) por la noche.
Este último punto se asocia a un mayor consumo de alcohol, psicofármacos y tabaco en ese momento de la semana. Todo esto, explican los expertos, induce a un sueño más profundo y pesado por parte de los adultos que pone en severo riesgo de aplastamiento y asfixia a los bebés que comparten cama con sus papás.
CONSEJOS CLAVE
1- Una vez dormido, colocarlo en posición “boca arriba” en su cuna.
2- Compartir la habitación pero no la cama
3- Usar una cuna segura: colchón, firme, sin peluches, almohadas ni chichonera.
4- No al sobreabrigo: evitar vestirlo con mucha ropa y las mantas o frazadas grandes y demasiado pesadas.
5- No al humo de tabaco: no solo en la habitación. Sin en la casa hay un bebé no se debe fumar en ninguna parte. El humo del tabaco dura horas en los ambientes y lesiona las vías respiratorias sobre todo en los menores de un año.
6- Chupete: ofrecerlo recién después de un mes de vida, con lactancia establecida y sólo para dormir.
7- Lactancia materna
8- Vacunas al día
VISITA AL PEDIATRA
Durante décadas, las infecciones respiratorias como la bronquiolitis fueron una de las principales causas de muerte infantil. En la última década, con la entrega gratuita de medicamentos y las campañas de difusión bajaron los casos y los decesos.
“Lo que las mamás y los papás tienen que hacer es no dejarse estar. Si una mamá ve que a su bebé le cuesta respirar, se le hunde la panza debajo de las costillas, no tiene hambre o se encuentra irritable, tenga o no mocos, tiene que consultar de inmediato al pediatra”, alertó la directora de Maternidad e Infancia, Flavia Raineri.
No acudir a tiempo al pediatra puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, sobre todo en los chicos menores de un año, quienes tienen menos desarrollado el sistema respiratorio y la capacidad de reaccionar ante pausas respiratorias largas.