Aníbal Fernández refutó a Zecca y

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, refutó ayer las críticas que el arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, realizó el día anterior en el tedeum por el 9 de Julio, cuando denunció, en alusión al Gobierno, que «se convierte en enemigo al que discrepa».

El funcionario advirtió que Zecca «habla por él, no por la Iglesia» y plantea «anacronismos». Agregó que se expresa desde el «desconocimiento» y que no escucha «las feroces críticas» del papa Francisco al orden económico mundial.

«¿De qué democracia hablamos, si se convierte en enemigo al que discrepa?», había sido la frase más fuerte de Zecca en la iglesia catedral de San Miguel de Tucumán.

Fernández, en su contacto de todas las mañanas con la prensa, antes de ingresar en la Casa Rosada, consideró que desde la Iglesia «hacen lo mismo que cuestionan».

«Resulta que los que discrepamos con su manera de pensar nos convertimos en enemigos», agregó.

El precandidato a gobernador por el Frente para la Victoria usó los últimos discursos del papa Francisco para fustigar a Zecca.

«¿Por qué no piensa un poquito este arzobispo en las cosas que viene diciendo el Papa en América latina, que son realmente durísimas?», señaló. Y empalmó: «Que venga un arzobispo de Tucumán, que se planta tratando de poner cosas en la cabeza de la gente, como si representara a toda la Iglesia, yo no lo entiendo».

Fernández insistió en que Zecca habla por él y no por la Iglesia. «Yo también soy la Iglesia y no pienso así», dijo. Cuestionó, también, las opiniones del arzobispo sobre el aborto y la fertilización asistida.

En el tedeum, Zecca condenó la idea de «imponer protocolos de aborto y de fertilización asistida inaceptables, porque violan el elemental derecho a la vida, a seguir la propia conciencia y avasallan las legítimas autonomías provinciales».

El jefe de Gabinete señaló que «hay muchos que han vivido con mucha dificultad la situación de la infertilidad, y han amado a los hijos que han conquistado porque Dios se los ha permitido». Y añadió: «Nos encontramos con anacronismos y un desconocimiento profundo de lo que sucede en el mundo. Es su visión, no la de la Iglesia, sobre lo que tiene que hacer el resto de la sociedad».

La réplica a Zecca reactivó las disputas del Gobierno con la Iglesia, que mermaron desde la consagración de Jorge Bergoglio como Papa. En el tedeum de 2014, Cristina Kirchner volvió a la catedral porteña luego de ocho años. El 25 de Mayo pasado, la Presidenta asistió a la Basílica de Luján y no concurrió al de la catedral porteña, donde el cardenal Mario Poli reclamó «superar la idea de que el otro es un enemigo».

CONTRAPUNTO ÁSPERO

Alfredo Zecca

Arzobispo de Tucumán

«¿De qué pluralismo y democracia se habla? ¿De la de un discurso único y excluyente que convierte automáticamente en enemigo al que, con todo derecho, discrepa?»

Aníbal Fernández

Jefe de Gabinete

«Que venga un arzobispo de Tucumán, que se planta tratando de poner cosas en la cabeza de la gente, yo no lo entiendo. Habla por él. Yo también soy la Iglesia y no pienso así»

«NO ES SUFICIENTE CON EL VOTO; HAY QUE PARTICIPAR»

«No es suficiente con el voto. Hace falta participar para construir», dijo el obispo de Concepción, monseñor José María Rossi, en el tedeum que encabezó en esa diócesis tucumana por el 9 de Julio.
«Cada vez que conmemoramos la Independencia recordamos la iniciativa de querer ser de una manera determinada. Los ciudadanos deben participar, tomar iniciativas y dar pasos. Participar y comunicar hacia dónde queremos ir», dijo el obispo, que conduce una diócesis vecina a la del arzobispo Zecca. Señaló, además, que «la Iglesia tiene conciencia de que el destino de la comunidad no se entrega totalmente en el voto».