Crece el roce entre Venezuela y EEUU

Los cancilleres, Elías Jaua y John Kerry, atizaron el conflicto que enfrenta a ambos países, al acusar el primero a Washington de «abierta violación» de dos pactos internacionales y reclamar el segundo a las autoridades de Caracas que ejerzan el gobierno «de manera responsable».

J

aua ratificó que Venezuela denunciará ante la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) al Senado de Estados Unidos «por la abierta violación de la Carta de las Naciones Unidas y de la Carta Democrática Interamericana».

Ningún país «puede aplicar sanciones unilaterales ni ejercer legislaciones contra otro país», sostuvo el funcionario durante el congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) gobernante, informó el canal Globovisión.

La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense dio ayer dictamen favorable a un proyecto de ley destinado a aplicar sanciones a funcionarios venezolanos acusados de haber violado derechos humanos con motivo de las protestas que se registran en Venezuela desde el 6 de febrero pasado.

Dicha iniciativa es un «evento detestable, porque con nuestro país no debe meterse nadie, nuestro país es sagrado, es la patria de Simón Bolívar y los problemas de los venezolanos los resolvemos los venezolanos», señaló anoche el presidente Nicolás Maduro.

En una reunión con dirigentes del PSUV, Maduro anunció que esta semana convocará al Consejo de Seguridad de la Unasur para denunciar la «injerencia» de Estados Unidos en asuntos internos de Venezuela, reseñó la agencia noticiosa DPA.

En tanto, Kerry sostuvo hoy que el gobierno de Venezuela «tiene que ejercer el poder de manera responsable y tomar decisiones para generar estabilidad y encontrar un camino hacia el futuro», y agregó que «esto podrá lograrse si se cumplen los acuerdos».

«Desafortunadamente, el gobierno venezolano ha fracasado totalmente en demostrar acciones de buena fe para implementar aquellas cosas que acordaron» sus funcionarios con los dirigentes opositores en la mesa de diálogo instalada el 10 de abril y congelada desde hace dos semanas, dijo.

«Tenemos una gran inquietud por la inestabilidad que se está dando como resultado de lo que está ocurriendo en Venezuela», advirtió Kerry durante su primera visita oficial a México.

No obstante, el secretario de Estado norteamericano reiteró que su gobierno prefiere esperar resultados del diálogo entre las autoridades y la oposición de Venezuela antes de aplicar sanciones.

«Nosotros esperamos que los líderes, el presidente (Nicolás) Maduro y otros, tomen las decisiones que hagan que las sanciones sean innecesarias», indicó Kerry, según reportó la agencia EFE.

Venezuela y Estados Unidos tienen la relación diplomática seriamente deteriorada desde 2010, cuando el presidente venezolano, Hugo Chávez, expulsó al embajador estadounidense y la Casa Blanca respondió con una medida similar.

Tres veces en menos de un año -el 5 de marzo y el 30 de septiembre de 2013, y el 17 de febrero pasado-, Maduro expulsó a diplomáticos estadounidenses y Washington adoptó medidas similares en reciprocidad.

El gobierno de Venezuela acusó en reiteradas ocasiones a Estados Unidos de estar detrás de las protestas cotidianas iniciadas el 6 de febrero último, que dejaron 42 muertos, 835 heridos, 3.102 detenidos -de los cuales 252 permanecían privados de libertad- y 160 investigaciones por presunta violación de derechos humanos, según el último balance oficial.

En ese contexto, el 14 de marzo pasado Jaua llamó «asesino» a Kerry y 13 días después, la segunda del Departamento de Estado, Roberta Jacobson, mencionó por primera vez, en una conferencia de prensa, la posibilidad de que su país dispusiera sanciones.

«Quizá llega un momento en que las sanciones de una manera u otra sean una herramienta muy importante y, si no hay movimiento, si no hay la posibilidad de diálogo, si no hay espacio democrático para la oposición, claro que tenemos que pensar en eso, y estamos pensando en eso», dijo la secretaria de Estado adjunta para el Hemisferio Occidental.

No obstante, al comparecer ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el 8 de este mes, Jacobson subrayó que la Casa Blanca prefería dejar las sanciones sólo para el caso de que no prosperara el diálogo entre el oficialismo y la oposición venezolanos.