Nacen 168 bebés prematuros por día en el país

Cada día nacen en Argentina 168 bebés prematuros. Son los bebés que nacen antes de la semana 37 de gestación o con muy poco peso. La cifra va en aumento y la prematurez es la primera causa de muerte infantil. Por eso se busca que sea una prioridad de la salud pública, ya que los bebés que nacen prematuros pueden tener muchas secuelas, como quedar ciegos, sordos, con problemas madurativos. Pero si son atendidos y controlados a tiempo, lo más probable es que sean chicos muy sanos. Como siempre, depende de la información y del acceso a la salud. Su bienestar es un derecho. Así lo entiende UNICEF, que armó un decálogo con estos derechos y que ahora apoya la Red de Familias de prematuros, que se unieron para contener, informar y apoyar a quienes atraviesan situaciones similares a las que ellos ya vivieron.

“Entre las causas están los embarazos adolescentes y de madres añosas, las mamás que consumen sustancias como drogas y tabaco, y las que están expuestas al monóxido de carbono. Podría haber causas de contaminación ambiental, pero aún es un interrogante”, explica a Clarín Zulma Ortiz, especialista en salud de UNICEF.

Los prematuros tienen bajo peso y quedan internados días o meses en neonatología. La angustia de no saber si va a sobrevivir, las secuelas, la atención a los otros hijos, las licencias irrisorias que no alcanzan para nada, todas complicaciones que los padres de prematuros deben afrontar. Entre las acciones de la Red está visitar hospitales para dar charlas a los padres, dar información, intercambiar experiencias y concientizar sobre la importancia del seguimiento. También se unieron instituciones médicas: Maternidad Sardá, Hospital Posadas, Italiano, San Martín de la Plata, Garrahan y de San Isidro.

Bianca Frizone tiene 10 años, está en quinto grado y ama la danza y hacer gimnasia. Nació en la semana 34, pesaba un kilo y estuvo dos meses en el hospital de San Isidro. “Fue fundamental la atención médica y los controles. Lo mejor fue que el hospital tiene residencia de madres y no me despegué de Bianca. Después tuvo un seguimiento hasta los 8 años”, cuenta a Clarín su mamá, Constanza.

Juan Nesticó tiene 11 y una simpatía arrolladora con la que cuenta su historia: “Nací el 27 de febrero, en la semana 27, a las 9.10 de la noche. Pesaba 670 gramos y ahora juego al rugby. También me gusta historia, inglés y educación física”. María Eugenia, su mamá, remarca lo importante que fue la buena atención en el Italiano: “Juan no tienen ninguna secuela y era un prematuro de muy alto riesgo”.

Lo negativo para María Eugenia fue no poder quedarse con Juan durante las noches, ya que el hospital no tiene residencia de padres. “Era desgarrador dejarlo sabiendo que su vida corría peligro”, dice la mamá, maestra jardinera, que tuvo que pedir un año de licencia sin goce de sueldo porque cuando pudo volver a su casa con Juan la licencia ya se le había acabado.

Sandra habla de sus dos hijas prematuras. Rocío, de 14 años, nació de 32 semanas con 2 kilos 100. Después de diez días de internación pudo irse a su casa y al año le dieron el alta a su seguimiento. Con Sofía (13) fue todo más complejo: nació de 23 semanas con 635 gramos. Estuvo internada cuatro meses y medio, en los que la operaron de intestino y rinopatía. También era hipoacúsica, así que a los 10 meses le pusieron un audífono y tuvo un implante coclear. Hoy va a una escuela común y hace una vida normal, “gracias a la detección temprana”, cuenta Sandra.

Tomás y Adrián son mellizos y nacieron en la semana 29 con 1 kilo 100 y 1 kilo 200 cada uno. Después de 44 días internados, se fueron a su casa, sin secuelas. “Les hicieron todos los estudios de riesgo”, cuenta Liliana, la mamá, que también remarca no haber podido quedarse de noche con sus bebés.

Estos papás buscan que se trate la Ley de Seguimiento del Prematuro que está en el Congreso. Piden que las obras sociales no pongan trabas para cubrir estudios y la leche de complemento, que los padres no sean “visitas” en las maternidades y la extención de las licencias, que terminan cuando los bebés siguen en el hospital. No se puede volver a trabajar con un hijo internado.

La campaña Semana del Prematuro se propone instalar a la prematurez en la agenda pública: www.semanadelprematuro.org.